lunes, 1 de junio de 2009

12. LAS CIBERSOCIEDAD Y LA GLOBALIZACION: LA ALDEA GLOBAL UNA RELAIDAD Y LA ULTIMA UTOPIA


Herbert Marshall McLuhan fue el primer autor en hablar del mundo como una “aldea global” y de la humanidad como una “tribu planetaria” a raíz de sus análisis de los medios de comunicación, particularmente de la televisión, en los años sesenta del siglo pasado. A pesar de no llegar a conocer Internet ni la revolución microinformática, sus análisis resultaron proféticos. Los medios de comunicación de masas han convertido al planeta en una aldea, una gran aldea planetaria pero aldea al fin y al cabo. Este concepto, por su indudable pertinencia, ha sido largamente empleado, aunque nunca ha dejado de tener detractores. Y es que esta aldea o, mejor dicho, su realidad, se reconstruye y destruye a través de los medios de comunicación, es cierto, pero es inexacta su descripción como fruto exclusivo del sistema comunicativo. Hay más detrás, mucho más.
McLuhan, como después seguirá haciendo Derrick de Kerkhove, su principal discípulo, desarrolla una teoría comunicativa extremadamente útil para comprender la articulación de la conciencia planetaria moderna. Las redes de comunicación e información globales actuales constituyen el sistema nervioso de la humanidad, “la neocorteza cerebral” de la que habla Javier Esteinou. Pero la teoría de McLuhan se queda en lo cultural y no explica “los intereses históricos de la dinámica del poder” (de nuevo Esteinou) en los que se enmarca. Las transformaciones tecnológico-sociales que han experimentado los sistemas de información tienen un contexto histórico, no son ni neutras ni gratuitas, y este contexto histórico se debe a un gran triunfo: el del liberalismo universalista.
Tras la derrota de Napoleón, en 1815, en el siglo XIX surgen las tres grandes ideologías que suministrarán, en palabras de Immanuel Wallerstein, “el lenguaje para todos los sucesivos debates políticos en el seno de la economía-mundo capitalista”: me refiero al conservadurismo, el liberalismo y el socialismo. De estas tres formas de pensamiento, la liberal saldrá como gran ganadora. El liberalismo, como buen encarnador del centrismo, mediará entre izquierda y derecha depositando su fe en una de las premisas clave de la ilustración: que el pensamiento y la acción racionales son el camino hacia la salvación, esto es, hacia el progreso. En realidad, la ideología del progreso será una de las mayores aportaciones del liberalismo a la modernidad. Su reformismo racional contentará a todos, o al menos los apaciguará (amortiguando los instintos revolucionarios de las clases trabajadoras y los instintos reaccionarios de las clases adineradas). Wallerstein no puede estar más acertado al afirmar que durante 150 años de continua lucha política todas las batallas se mantendrán dentro de las reglas de juego de la ideología liberal.
Pero el liberalismo es esencialmente antidemocrático. La suya es una doctrina aristocrática que predica el “poder de los mejores” y, aunque no se define a los mejores por cuestiones de sanguineidad (nobleza hereditaria) sino por cuestiones educativas (cultura adquirida), sus beneficiarios no dejan de encontrarse en una meritocracia. Cuando este liberalismo se universaliza se está universalizando una ideología elitista que pretende evitar a partes iguales la reacción del conservadurismo y el radicalismo de los revolucionarios. Su expansionismo por todo el planeta, a lo largo del siglo XX, tras la segunda guerra mundial, pretende convertir su doctrina del progreso material en una doctrina universal y hay que decir que casi lo consigue. Aunque ciertamente sigue siendo la ideología dominante, su monopolio de la racionalidad y el progreso ha terminado. El liberalismo ya no es considerado norma geocultural sino una mera ideología más. Ahora sabemos que la lógica de la acumulación incesante de capital sólo conduce a progreso material, no moral, pues es profundamente desigualitaria. En realidad, las críticas a la doctrina del libre flujo mundial (el free-flow) hace tiempo que se desenmascararon (protectoras como eran, en realidad, de un one-way-flow), pero no habían sido nunca tan ampliamente escuchadas como ahora, precisamente tiempos de máxima expansión del ideal liberal (y de la brecha social).


EL ROBOTISMO GLOBAL


Escenario PrevioDesde la revolución industrial la contradicción fundamental de nuestras sociedades paso por la propiedad privada o pública de los bienes de producción. Hasta la caída de la Unión Soviética se visualizaban en el planeta dos grandes conjuntos económicos respondiendo a cada postura.Los capitalistas, a los efectos de mantener el liderazgo en su sector, y frenar el avance comunista, a partir de la segunda guerra mundial , ademas de la guerra cultural, la guerra fría, y otros, crearon en Europa una "Economía del Bienestar". Construyeron una fuerte clase media mediante el acuerdo de los trabajadores y capitalistas europeos. Consistente en mantener en el gobierno a partidos que no podían ser mas izquierdistas que los social-demócratas y en garantizar un nivel de vida razonable a los trabajadores. Para sostenerlo, se explotaría al tercer mundo, bajando el precio de sus productos artificialmente con subsidios al agro europeo y globalizando el libre comercio de los bienes industriales. Terminaba o se marginalizaba así en Europa la idea de "proletarios del mundo uníos". Los trabajadores e intelectuales europeos vivían bien y permitían con su voto el saqueo del tercer mundo. La sociología presentada cual "ciencia" certificaba la situación.CambiosVarios sucesos indican la necesidad de alterar esta política:La caída del sistema soviético lograda mediante la baja del precio del petroleo, la resistencia islamita en Afganistan y sus propios problemas internos. Ya no era necesario mantener el acuerdo en Europa. Se podía eliminar a estas clases medias, junto a su enorme consumo, y así se elevaría la tasa de ganancias nuevamente.La reciente crisis energética, los limites al crecimiento, el tan discutido cambio climático, y el consumo desenfrenado en Europa imposible de expander al este. Crisis que ponía en riesgo la globalización, aumentaba la fuerza de la política frente al capital.La saturación del capital en numerosas economías y las consecuentes crisis de superproducción, llevando a la caída de la tasa de ganancia. Junto al creciente robotismo y disminución de la necesidad de trabajo. Una buen parte de la maquinaria económica ya tiene demasiado capital incorporado y simultaneamente casi no necesita de gente.Las amenazas provocadas por la libre circulación del conocimiento digitalizado. La nueva "propiedad", la intelectual, que se reproduce digitalmente sin costos en la red, generando una renta potencialmente infinita que permite adquirir bienes escasos. Solo un país en el mundo: EEUU, tiene flujos positivos de rentas, licencias, royalties, etc. por este rubro.El comienzo de la creación de una clase media china -potencialmente llamada a reemplazar a la URSS, que en los 70 cumplió sus promesas procurando casa, comida, salud, educación y trabajo para todos, comprometían la capacidad del planeta de proveer recursos para sostenerlo.


EL IGUALITARISMO DE LA RED


El igualitarismo es una doctrina política que sostiene que todas las personas deben ser tratadas como iguales y que tienen los mismos derechos políticos, económicos, sociales y civiles.[1] Generalmente, se aplica a la igualdad que se celebra en virtud de la ley y la sociedad en su conjunto. Una red de computadoras (también llamada red de ordenadores o Red informática ) es un conjunto de equipos (computadoras y/o dispositivos) conectados por medio de cables, señales, ondas o cualquier otro método de transporte de datos, que comparten información (archivos), recursos (CD-ROM, impresoras, etc.) y servicios (acceso a internet, e-mail, chat, juegos), etc.
Para simplificar la comunicación entre programas (aplicaciones) de distintos equipos, se definió el
Modelo OSI por la ISO, el cual especifica 7 distintas capas de abstracción. Con ello, cada capa desarrolla una función específica con un alcance definido.


LIBERTAD O SEGURIDAD EN EL CIBERESPACIO


Los internautas festejaron este 17 de mayo su día grande. En su mensaje de celebración del Día Mundial de Internet 2009, Ban Ki-moon, secretario general de las Naciones Unidas resaltó que a lo largo de los dos últimos decenios y con más de 600 millones de usuarios en Asia, 130 millones en América Latina y el Caribe, y 50 millones en África, internet se ha convertido en un medio de comunicación en constante expansión y se ha transformado en un recurso global sin precedentes.
México, 21 Mayo 2009 (Notimex). “Se trata de la auténtica piedra angular de la creciente interconexión e integración en redes de nuestras sociedades, al impulsar a las economías de todo el planeta, propiciar los intercambios y el comercio y fomentar una mejora de la atención de la salud, la producción de alimentos y la educación. Ante estos enormes avances, la protección de los sistemas e infraestructuras esenciales de internet frente a los ataques de los ciberdelincuentes ha adquirido gran importancia”.Ante ello, y para atender a un sector especialmente amenazado y por tanto más vulnerable, se estableció que el lema de este año es “Proteger a la infancia en el ciberespacio”, por lo que se busca fomentar y coordinar los esfuerzos de las instituciones públicas y privadas para “convertir internet en un lugar seguro, sano y productivo”.


ECONOMIA DIGITAL


"El crecimiento de Internet, en ciertos sectores de la sociedad, impulsado recientemente por el desarrollo de nuevos y distintos dispositivos de enlace como teléfonos celulares, televisores convencionales, agendas electrónicas, aparatos electrodomésticos, y microcomputadoras; ha contribuido, en gran medida, al aceleramiento de un proceso de transformación de los principios económicos que rigieron la actividad comercial en el siglo XX. Los cambios suscitados en materia económica afectan ciertamente las formas de producción, mantenimiento, distribución, compra, venta, y las habilidades de la fuerza de trabajo de las organizaciones, entre otros aspectos importantes.
De acuerdo al Departamento de Comercio de los Estados Unidos de Norteamérica, el crecimiento que hoy observamos, de la denominada economía digital, se centra en cuatro aspectos fundamentales:
El desarrollo constante de Internet y sus tecnologías inherentes: En 1994, tan solo en Estados Unidos, existían 3 millones de usuarios. Cuatro años después se superaba la cifra por 100 millones de usuarios de diversos países del mundo. Finalmente los expertos pronostican que, para el año 2005, Internet alcanzará a mil millones de personas. Por supuesto esta expansión demandará un aumento en la inversión de infraestructura tecnológica (computadora, software, servicios y comunicaciones).
El aumento de comercio electrónico entre empresas: Recientemente, la mayoría de las grandes empresas comenzaron a utilizar a Internet para propósitos comerciales con sus respectivos socios de negocio. Pronto, algunas de ellas reportaron beneficios significantes, en materia de productividad, por el uso adecuado de las tecnologías de comunicación. Los procesos de creación, compra, distribución y venta de productos y servicios cambiaron positivamente y de forma dramática. Para el año 2002, se esperan transacciones, entre negocios, por un monto mayor a los $300,000 millones de dólares.


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